Sábado, nueve y media de la noche. El kiosco manda una doble al punto sin cebolla, entra un menú por Glovo con pan sin gluten y en caja piden dos smash con patatas grandes para llevar. La plancha tiene que saber cuántas carnes vienen, la freidora cuántas raciones y el montaje qué va en cada pan.
Aquí tienes qué necesita un TPV para hamburguesería: el punto y los extras, una pantalla por estación, el IVA de los menús para llevar, el pan sin gluten, los envases y lo que cuesta un kiosco por local. Lo hemos revisado en octubre de 2026. La tabla con lo que cobra cada sistema por local está en TPV para comida rápida.
Qué necesita un TPV para hamburguesería
Una hamburguesería vende pocas recetas con muchas variantes, y casi todas pasan por la plancha. El TPV tiene que hacer bien seis cosas:
- Montar cada burger con opciones obligatorias: punto, pan y simple o doble.
- Repartir el pedido entre plancha, freidora y montaje, con una pantalla para cada estación.
- Aplicar el IVA según se coma en el local o se lleve, también dentro de un menú.
- Guardar los alérgenos de cada producto y de cada opción, y marcar las alergias en cocina.
- Juntar caja, kiosco, web y plataformas en la misma cola.
- Añadir sola la línea del envase de plástico cada vez que se entrega uno.
Punto, doble y «sin cebolla»: opciones, no notas
Una burger tiene cinco decisiones, y cada una debería ser un grupo de opciones: la carne (simple, doble o triple), el punto, el pan (normal, brioche o sin gluten), lo que se quita, sin precio, y lo que se añade, cada extra con su precio. La carne y el pan son obligatorios, y el punto también, en las burgers donde lo ofreces. Cada grupo tiene un destino: la carne, el punto y el bacon cambian el trabajo de la plancha, y el pan y el "sin cebolla", solo el montaje. Con una nota libre, la plancha lee "sin ceb doble" y adivina. Con opciones, la cocina lee siempre las mismas palabras. Más ideas en errores en las comandas de cocina.
El punto pide un cuidado aparte. En su folleto Hamburguesa poco hecha, ¿seguro?, AESAN avisa de que la carne picada poco hecha tiene más riesgo de E. coli productora de toxinas Shiga, aconseja al cliente pedirla bien hecha y recuerda que controlar ese peligro es responsabilidad del establecimiento. Si ofreces puntos, inclúyelo en tu plan de autocontrol (APPCC) y consúltalo con la inspección sanitaria de tu zona. La carne picada se guarda a 2 °C o menos (artículo 4 del Real Decreto 1021/2022). Si la picas en el local, pica solo lo del día: no puede guardarse de un día para otro (artículo 7.2). En el TPV, el punto aparece solo en las burgers que lo admiten. Así nadie marca una smash "al punto" por costumbre.
Plancha, freidora y montaje: qué ve cada pantalla
Cada estación tiene que ver solo lo que le toca, pero completo:
| Estación | Qué tiene que ver | Qué le sobra |
|---|---|---|
| Plancha | Cuántas carnes, no cuántas burgers (una doble son dos), el punto, el bacon y el queso que se funde encima | Bebidas, salsas aparte, "sin pepinillo" |
| Freidora | Raciones de patatas por tamaño, nuggets o aros de cebolla, y las alergias del pedido | El punto de la carne |
| Montaje y pase | El pedido entero: pan, lo que se quita, salsas, alergias, canal (bandeja, bolsa o repartidor) y hora prometida | Nada: aquí se cierra el pedido |
| Caja o barra | Bebidas y postres del pedido | Lo que se cocina |
Dos detalles se notan en hora punta. Si la pantalla de la plancha dice "3 hamburguesas" y dos son dobles, le faltan dos carnes en la cuenta. Y una alergia tiene que llegar a todas las estaciones del pedido, también a la freidora, y verse distinta de un "sin cebolla".
Los sistemas que hemos revisado reparten por estaciones. Last.app anuncia un "KDS independiente por estación" y una "Pantalla de pase integrada". Square dice que su KDS envía "los pedidos a las áreas correctas" y tiene un modo de emplatado y recogida. Ágora incluye la pantalla de cocina en sus planes. Platomico ordena las comandas por tiempo y por estación, según la página de su KDS. Cómo elegir una, en KDS o pantalla de cocina.
Sábado a las 21:00: la plancha marca el ritmo
La cola de verdad casi nunca está en la caja, sino en la plancha. Haz la cuenta con tus números. Pongamos un sábado de 21:00 a 22:00:
- Entran 70 pedidos entre caja, kiosco, web y plataformas.
- Cada pedido lleva de media 1,6 burgers: 112 burgers.
- Una de cada cuatro es doble: 28 carnes más, 140 en total.
- Con el equipo de ese turno, tu plancha saca 120 carnes por hora, 2 por minuto.
- Sobran 20 carnes. A las 22:00 llevas unos 10 minutos de retraso que a las 21:00 no tenías.
Según el Gastrómetro 2025 de Just Eat, la hamburguesa es el plato más popular de la plataforma en España, sobre todo en los que llama "jueves de burger", y el domingo es el día favorito para pedir. Mira en tu TPV las ventas por día y por hora para conocer tus picos.
El kiosco no arregla una plancha llena. Acelera la entrada de pedidos, y sus sugerencias cargan la estación que ya va peor: "hazla doble" suma carne a la plancha y "patatas grandes", trabajo a la freidora. En hora punta ayuda más ver la carga de cada estación y, cuando la plancha se llena, subir el tiempo de preparación en las plataformas y en la web. Más en reducir los tiempos de espera.
Para llevar, el refresco con azúcar va al 21 %
Si el cliente se come el menú en tu local, todo va al 10 %, bebida incluida (artículo 91.Uno.2.2.º de la Ley del IVA). Si se lo lleva o se lo envías sin ningún servicio, la comida y el agua siguen al 10 %, pero las bebidas alcohólicas y los refrescos, zumos y gaseosas con azúcares o edulcorantes añadidos van al 21 % (artículo 91.Uno.1.1.º y consulta vinculante V2254-22 de la Dirección General de Tributos). Y es lo que más se pide: en Just Eat, las bebidas más populares son el refresco y la cerveza, según el mismo Gastrómetro.
En un menú a precio único, la base se reparte en proporción al valor de mercado de cada parte (artículo 79.Dos). En un menú de 13,50 € en el que la bebida vale una sexta parte, el refresco al 21 % te deja 0,18 € menos que el agua. El cálculo paso a paso está en TPV para kebab.
Pide que el TPV aplique el IVA según el canal y la bebida elegida, también en el kiosco, la web y las plataformas, y que el ticket separe la base de cada tipo (artículo 7 del Reglamento de facturación). Confirma el criterio del reparto con tu asesor. En Canarias, Ceuta y Melilla no se aplica el IVA, sino el IGIC y el IPSI. Los tipos, en el IVA en hostelería.
Pan sin gluten: lo que puedes prometer
Informar de los alérgenos de cada plato es obligatorio también en la comida sin envasar: por escrito, o de palabra con la información registrada y un cartel que lo indique, y en la web y las apps antes de pagar (artículo 44 del Reglamento (UE) 1169/2011 y artículos 4, 6 y 9 del Real Decreto 126/2015).
Anunciar algo "sin gluten" es otra cosa. Solo está permitido si el alimento, tal como se vende, no pasa de 20 mg/kg de gluten (anexo del Reglamento de Ejecución (UE) 828/2014). Eso no lo decide el pan, sino la cocina: la plancha donde se tuesta, el tostador, los utensilios y una freidora que comparte aceite con rebozados de trigo. Si no puedes asegurarlo, no anuncies el plato como sin gluten. Di qué pan usas y explica qué se comparte.
Un "puede contener" no puede inducir a error ni ser ambiguo (artículo 36 del Reglamento 1169/2011). En una nota sobre el etiquetado precautorio, AESAN añade que, si el autocontrol (APPCC) detecta la presencia de un alérgeno, el aviso deja de ser voluntario. En una cocina de hamburguesas, piensa en el gluten de una freidora compartida con rebozados.
En el TPV, cada opción lleva sus alérgenos. El brioche suma huevo y leche si los lleva. El pan sin gluten quita el gluten del pan, no el de la cocina. La cebolla crujiente puede añadirlo. Y una alergia llega marcada aparte a cada estación. Más en alérgenos en la carta.
El envase en el ticket y el margen de cada canal
Desde el 1 de enero de 2023, cada vaso y cada recipiente para comida de plástico de un solo uso que entregas, como una caja con tapa para la burger o las patatas, se cobra aparte y aparece diferenciado en el ticket (artículo 55.2 y anexo IV de la Ley 7/2022). La lista incluye los recipientes para consumo inmediato "in situ o para llevar", y cuenta también el que es "total o parcialmente" de plástico (artículo 2). El precio lo decides tú. Da de alta un producto para cada envase y haz que se añada solo cada vez que entregas uno, también si el cliente come en el local con un vaso o una caja de plástico de un solo uso. Algunas comunidades tienen además leyes de residuos propias. Más en agua del grifo y envases.
Cada canal deja un margen distinto. Uber Eats publica un 30 % de comisión cuando reparte su repartidor (33 % en pedidos de miembros de Uber One), un 15 % si repartes tú y un 15 % si el cliente recoge. En un menú de 13,50 €, el 30 % son 4,05 €. Cómo fijar el precio en las apps, en precios en delivery y en sala. Y comprueba que el "sin pepinillo" de Glovo sale en el montaje igual que el de la caja, como contamos en integrar Glovo, Uber Eats y Just Eat en el TPV.
El kiosco en una hamburguesería
Una hamburguesería es el local típico de kiosco: carta corta, muchas opciones y cola en hora punta. Configúralo para tu carta. El punto, el pan y la bebida del menú, obligatorios. Los alérgenos de cada producto y de cada opción, a la vista antes de pagar. Fotos de los menús, no de cada extra. Y la línea del envase, añadida sola cada vez que el pedido lleve un vaso o una caja de plástico de un solo uso. Lo que cobra cada sistema por kiosco está en TPV para comida rápida, y la cuenta para saber si te compensa, en kiosco de autopedido: precio y cuándo compensa.
Un ejemplo con Platomico: tres pantallas y una cola
En Platomico, la caja (Register) hace modificaciones y extras en la misma pantalla y pasa el pedido a cocina en cuanto se cierra, según su web. Su pantalla de cocina se divide por estaciones, muestra la carga de cada una y usa códigos de color para ver qué comanda tiene más prioridad. En una hamburguesería serían tres: plancha, freidora y montaje. Los pedidos del kiosco, de la web y de Glovo, Uber Eats y Just Eat caen en la misma cola, con sus extras.
La cuenta, para un local con unos 500 pedidos al mes de esas tres plataformas. El plan Growth, de 149 € al mes por local, incluye caja, pantalla de cocina, kiosco, web de pedidos, QR en mesa y fidelización, según sus precios. Con 500 pedidos te sale mejor el tramo de conexión de 69 € con 650 pedidos incluidos que el de 29 € con 200 y 0,30 € por pedido extra. Se suman 5 € al mes por conexión. Si cada plataforma cuenta como una: 69 € + 3 × 5 € = 84 €. En total, 233 € al mes más IVA, porque sus términos dicen que los precios no incluyen impuestos.
Pregunta también si las tres pantallas y el kiosco entran en esa cuota: su web dice que puedes configurar "tantas pantallas como necesites", pero también que "solo pagas por lo que activas". Y pregunta si las 2 integraciones de Growth cubren las plataformas y el datáfono del kiosco. Si solo vendes en mostrador, Starter, de 69 € al mes por local más IVA, trae caja y pantalla de cocina, pero no incluye integraciones.
En caja sigues con el datáfono que te da tu banco. La instalación en el local es opcional y cuesta 399 € más IVA. Platomico cumple Verifactu y TicketBAI. Funciona en la nube y no tiene modo sin conexión, así que necesitas un router 4G de respaldo, como contamos en el TPV no funciona sin internet.
Hay otras opciones para el mismo local. Con 500 pedidos, el configurador de Last.app propone Growth: 95 € al mes con 550 pedidos de delivery y 6 integraciones, más 35 € por las pantallas de cocina. En total, 130 € al mes más IVA por local, sin contar su tienda online. Encaja si vives del delivery y no necesitas kiosco. Square Plus cuesta 59 € + IVA al mes por punto de venta, con pantallas de cocina ilimitadas, más 30 € + IVA por kiosco. Los cobros con tarjeta pasan por Square y las plataformas entran con integraciones como Deliverect, sin precio en su web. Encaja si quieres caja, cobro, pantallas y kiosco del mismo proveedor. Ágora cuesta 34 € al mes con un dispositivo o 62 € con hasta cuatro, IVA no incluido. La pantalla de cocina va en el plan, y el hardware, aparte. Lista Glovo, Uber Eats y Just Eat entre sus integraciones, sin precio publicado. Encaja si buscas una cuota baja y un distribuidor cerca. Platomico encaja si quieres kiosco y web en el mismo plan, las plataformas en la misma cocina y seguir con el datáfono que te da tu banco. No encaja si necesitas vender sin internet.
Qué probar en la demo
Lleva tu carta y pide que lo hagan delante de ti:
- Una doble al punto, sin cebolla y con bacon, desde el kiosco. Mira la pantalla de la plancha: ¿cuenta dos carnes?
- La misma burger con pan sin gluten y una alergia. Comprueba que la alergia llega a la plancha, a la freidora y al montaje.
- Un menú para llevar con cerveza y otro con agua. Mira si el ticket separa la base al 10 % y al 21 %.
- Un vaso de plástico para tomar en el local y una caja para llevar. La línea del envase tiene que salir sola en los dos.
- Un pedido de cada plataforma con un "sin pepinillo".
- El bacon agotado. Comprueba que desaparece del kiosco, de la web y de las apps.



