Viernes, la una y media de la madrugada. En el mostrador piden un dürüm mixto con salsa de yogur y picante, sin cebolla y con queso. La tablet de Glovo pita, entra un menú por Uber Eats y el siguiente cliente paga con un billete de 50 €. Que el dürüm llegue bien a la plancha y que la caja cuadre a las tres depende, en buena parte, del TPV.

Aquí tienes qué necesita un TPV para kebab, de las opciones de cada dürüm al efectivo, revisado en octubre de 2026. Lo que cobra cada sistema por local en comida rápida está en TPV para comida rápida.

Qué necesita un TPV para kebab

Un kebab vende pocos productos, con muchas combinaciones, hasta tarde y por muchos canales. El TPV tiene que hacer bien cinco cosas:

  1. Montar cada dürüm con opciones en pocos toques.
  2. Aplicar el IVA según se coma en el local o se lleve.
  3. Guardar los alérgenos de cada producto y de cada salsa.
  4. Juntar el mostrador, tu web y las plataformas en la misma pantalla de cocina.
  5. Cuadrar una caja con mucho efectivo, turno a turno.

Dürüm y döner: opciones en lugar de notas

Con cuatro formatos, cuatro carnes y cuatro salsas ya hay 64 combinaciones, antes de quitar la cebolla. Si todo eso va en una nota libre, la plancha tiene que adivinar. Monta cada producto con grupos de opciones: el cajero toca, no escribe, y la cocina lee siempre las mismas palabras.

GrupoOpciones de ejemploCómo configurarlo
FormatoDürüm, döner en pan, box con patatas, platoObligatorio, elige 1
CarnePollo, ternera, mixto, falafelObligatorio, elige 1
SalsaYogur, ajo, picante, sin salsaObligatorio, 1 o 2
EnsaladaSin cebolla, sin tomate, sin lechuga, sin colOpcional, sin precio
ExtrasQueso, doble de carne, patatas dentroOpcional, cada uno con su precio
Bebida del menúAgua, refresco, refresco zero, cervezaObligatoria en el menú, elige 1

"Sin salsa" va en un grupo obligatorio a propósito: obliga a preguntar. Pon a un toque los cinco productos que más vendes y deja los menús montados. Más ideas en errores en las comandas de cocina.

Un equipo que habla varios idiomas

Si en tu barra se hablan tres idiomas, las opciones estándar ayudan todavía más: "sin cebolla" sale igual en cocina lo marque quien lo marque. Usa nombres cortos y siempre iguales en la caja, la cocina y la web. Pregunta en la demo si cada empleado puede ver el TPV en su idioma. La información de alérgenos para el cliente tiene que estar, al menos, en castellano (Real Decreto 126/2015, artículo 10).

Menús para llevar: la bebida cambia el IVA

Si el cliente come en tu local, todo va al 10 %, bebida incluida, porque es un servicio de restauración (artículo 91.Uno.2.2.º de la Ley del IVA). Si se lo lleva o le llega a casa sin ningún servicio, Hacienda lo trata como una venta de comida preparada, una entrega de bienes (consulta vinculante V2254-22 de la Dirección General de Tributos). La comida y el agua siguen al 10 %, pero las bebidas alcohólicas y los refrescos, zumos y gaseosas con azúcar o edulcorantes añadidos van al 21 % (artículo 91.Uno.1). El refresco zero también, si lleva edulcorantes.

En un menú a precio único, la ley reparte la base en proporción al valor de mercado de cada cosa (artículo 79.Dos). Una forma de hacerlo es usar los precios sueltos de tu carta. Un ejemplo, con precios inventados:

  1. Menú dürüm para llevar a 10 €. Sueltos, el dürüm cuesta 7,50 €, las patatas 2,50 € y la lata de refresco 2 €: 12 € en total.
  2. La lata pesa 2 / 12, un 16,67 %. Del menú, 1,67 € van al 21 %, con 0,29 € de IVA.
  3. El resto, 8,33 €, va al 10 %, con 0,76 € de IVA.
  4. En total, 1,05 € de IVA. Todo al 10 %, serían 0,91 €.

Si lo cobras todo al 10 %, declaras 0,14 € de IVA de menos por menú: unos 140 € al mes con 1.000 menús, que Hacienda puede reclamarte. Pide que el TPV aplique el IVA por canal, que reparta los menús y que el ticket separe la base de cada tipo, como exige el artículo 7 del Reglamento de facturación. Confirma con tu asesor el criterio del reparto. El detalle está en el IVA en hostelería.

Alérgenos en la caja, en tu web y en las apps

Un kebab tiene alérgenos en casi todo: gluten en el pan, leche en la salsa de yogur, sésamo en algunos panes y salsas, huevo en las salsas con mayonesa. Revisa tus recetas y las fichas de tus proveedores.

Informar de ellos es obligatorio también en la comida sin envasar (artículo 44 del Reglamento (UE) 1169/2011). En el local puedes hacerlo de palabra solo si la información está por escrito o en formato electrónico y es fácil de consultar para el personal, la inspección y el cliente, y un cartel visible indica dónde está o que pueden preguntar al personal (Real Decreto 126/2015, artículo 6.5). En tu web y en las apps, el cliente tiene que poder verla antes de pagar, sin coste añadido, y tenerla completa al recibir el pedido (artículo 14 del Reglamento y artículo 9 del Real Decreto).

Pide que el TPV guarde los alérgenos de cada producto y de cada opción, y que una alergia llegue a cocina marcada aparte, no como un "sin cebolla". Más en alérgenos en la carta del restaurante.

Para llevar y delivery hasta la madrugada

Si la mayoría de tus pedidos salen en bolsa, los de Glovo, Uber Eats y Just Eat tienen que entrar en la caja y en cocina sin teclearlos, con cada opción bien emparejada. Qué suele fallar, en integrar Glovo, Uber Eats y Just Eat en el TPV.

Si a la una se acaba el pollo y el TPV no lo marca agotado en todas las apps a la vez, alguna lo sigue vendiendo. Con una sola persona en la plancha, la pantalla de cocina tiene que decir de qué canal es cada pedido y cuánto lleva esperando. Si la cocina no da abasto, sube el tiempo de preparación en las plataformas, como contamos en reducir los tiempos de espera.

Cada canal deja un margen distinto. Uber Eats publica un 30 % de comisión cuando reparte su repartidor (33 % en pedidos de miembros de Uber One) y un 15 % si el cliente recoge: en un menú de 10 €, 3 € o 1,50 €. Si ese cliente vuelve y pide en tu web, no pagas comisión a ninguna plataforma. Más cifras en comisiones de Glovo, Uber Eats y Just Eat.

Mucho efectivo: ticket siempre y caja por turno

En España, el 57 % de los pagos en establecimientos físicos se hicieron en efectivo en 2024, y el 45 % del importe, según el Banco de España, con datos de la encuesta SPACE del Banco Central Europeo.

Haz ticket de cada venta, también de la que se paga en efectivo. El Reglamento de facturación (artículo 2) obliga a expedir factura por las ventas, con las pocas excepciones del artículo 3, y en un kebab esa factura suele ser el ticket, una factura simplificada válida hasta 3.000 € con IVA incluido (artículo 4.2).

Para que la caja cuadre de madrugada:

  1. Empieza cada turno con el mismo fondo de caja.
  2. Registra en el TPV cada retirada de efectivo: quién, cuánto y a qué hora.
  3. Cuenta la caja antes de mirar lo que dice el sistema, y compara después.
  4. Deja las anulaciones y los descuentos solo a quien tenga permiso.
  5. Si cierras a las tres, que el cierre cuente la noche entera como un solo turno.

Un pedido de 1.000 € o más, como la fiesta de una empresa, no se puede pagar en efectivo, porque al vender actúas como empresario (Ley 7/2012, artículo 7). Se suman los pagos si se fracciona. El arqueo paso a paso está en descuadre de caja.

Varios locales o franquicias

Con el segundo kebab, la carta tiene que cambiarse una vez para todos. Pide un solo catálogo con precios por local y por canal, y un informe que compare locales. Puedes numerar los tickets con una serie por local (Reglamento de facturación, artículo 7.1.a). En una franquicia, cada franquiciado es su propia empresa y sus tickets llevan su NIF y su nombre (artículo 7.1.d), así que el TPV tiene que separar empresas aunque la carta sea común. Lo demás, en TPV para cadenas y franquicias.

Un ejemplo con Platomico

Pongamos un kebab con una caja, una pantalla en la plancha, recogida por web y unos 300 pedidos al mes entre Glovo, Uber Eats y Just Eat. En Platomico, la caja (Register) hace modificaciones y extras en la misma pantalla y pasa el pedido a la pantalla de cocina (KDS) en cuanto se cierra, según su web. Puedes poner una pantalla por estación, en iPads, tablets Android o monitores. Si solo vendes en mostrador, el plan Starter, de 69 € al mes por local más IVA, incluye la caja y la pantalla de cocina, pero no incluye integraciones.

Con web y plataformas, el ejemplo va en Growth, de 149 € al mes por local, con la web de pedidos sin comisión por venta, el kiosco, el QR en mesa y la fidelización, según sus precios. La conexión con plataformas cuesta desde 29 € al mes con 200 pedidos incluidos, más 5 € al mes por conexión y 0,30 € por pedido extra, todo más IVA. Si cada plataforma cuenta como una conexión: 29 € + 100 × 0,30 € + 3 × 5 € = 74 €. En total, 223 € al mes más IVA, porque sus términos dicen que los precios no incluyen impuestos. Growth incluye 2 integraciones, así que pregunta si cubren las plataformas. Starter y Growth llegan hasta 5 locales, y Pro, de 269 €, no tiene límite.

En caja sigues con el datáfono que te da tu banco. Platomico cumple Verifactu y TicketBAI. Funciona en la nube y no tiene modo sin conexión, así que necesitas un router 4G de respaldo, como contamos en el TPV no funciona sin internet.

Platomico todavía no tiene reseñas públicas en Trustpilot, Capterra, Google ni en las tiendas de apps. Publica testimonios en su web, entre ellos los de Culto Kebab y Kevabro:

"La interfaz es tan fácil que ahora el 80% de los pedidos entran por ahí sin errores. Hemos ganado en rapidez y, sobre todo, en tranquilidad." Carlos, fundador de Culto Kebab.

"Con Platomico nuestra operación es mucho más fluida, tenemos más visibilidad y el equipo siempre está disponible para ayudarnos." Pol, OPS Manager de Kevabro.

Hay otras opciones. Con los mismos 300 pedidos, el configurador de Last.app propone Growth: 95 € al mes por local con 550 pedidos de delivery y 6 integraciones, más 35 € al mes por local por la pantalla de cocina. En total, 130 € al mes más IVA por local, sin contar su tienda online. Encaja si vives del delivery. Square no tiene cuota en su plan gratuito, cobra 1,25 % + 0,05 € por cada pago con tarjeta en persona y, en ese plan, 15 € + IVA al mes por pantalla de cocina. Dice que recibe los pedidos de las plataformas "directamente en tu TPV" y lista Deliverect y Otter, sin precio en su web. Como solo cobra comisión en los pagos con tarjeta, encaja en un kebab pequeño que empieza y cobra mucho en efectivo.

Qué probar en la demo

Lleva tu carta y pide que lo hagan delante de ti:

  1. Un dürüm mixto con dos salsas, sin cebolla y con queso, de la caja a la pantalla de cocina.
  2. Un menú para llevar con refresco. Mira si el ticket separa la base al 10 % y al 21 %.
  3. Un pedido de cada plataforma, con un extra y una nota.
  4. El pollo agotado: comprueba que desaparece de la web y de las apps.
  5. Una retirada de efectivo y un cierre de caja a las tres de la madrugada.